DEADBEAT

DEADBEAT

El canadiense Scott Monteith está cumpliendo casi tres lustros de hacer música bajo el alias de Deadbeat, esa particular mezcla de electrónica minimalista empapada en dub con la que ha ganado seguidores desde su residencia en Montreal, la ciudad que lo adoptó, hasta su mudanza a Berlín, donde tiene base de operaciones desde hace unos años. Antes de concentrar esfuerzos en BLKRTZ, su propio sello, dejó una estela de trabajos solistas y en colaboración (con Akufen, Mike Shannon, Barbara Preisenger, Pole…) en sellos no sólo pioneros, sino cuya visión contribuyó a construir una sólida reputación para la música electrónica (~scape, Wagon Repair, Spectral…). Desde muy temprano en su carrera como productor, cayó bajo el influjo del sonido dub de Basic Channel o Echocord, que continuaba su interés en el ambient, el dub y el house tempranos, así como por el reggae y el dub setentero y de principios de los 80. Le interesaba la espacialidad de esos géneros y el poder de las bajas frecuencias para incidir físicamente en el escucha, así como la manera en que la mente comienza a llenar los espacios vacíos entre sonidos hasta conseguir un efecto casi psicodélico. Y si bien su particular visión como productor de dub y dub techno puede apreciarse en alguna de las más de tres decenas de producciones que ha publicado desde principios de la década pasada, la mejor manera de experimentarlo es escucharlo en vivo, donde sus complejos patrones rítmicos, su profundidad, sus sampleos y sintetizadores misteriosos y sus desquiciadas líneas de bajo cobran auténtico volumen. Y si eso fuera poco, Scott también es conocido por sus dotes académicas, lo mismo impartiendo talleres que dando pláticas sobre tecnología aplicada a la música, que le han valido ser invitado lo mismo por la Red Bull Music Academy que por desarrolladores de software como Ableton o Microsoft. Entre los planes más recientes de Deadbeat se cuenta la reedición en vinilo de tres de sus primeros discos, editados en su momento por ~scape, el sello de Pole, ya en BLKRTZ, para hacerlos asequibles de nueva cuenta.

BLKRTZ, el sello de Deadbeat